27/11/10

Amanece

Amanece en una ciudad helada y cenicienta. A mis pies las hojas caídas sirven de alfombra, los ojos se humedecen, las manos tiemblan. Tan sólo algún corro de mendigos que se calientan entre sí y algún loco, como yo, que sale a correr de buena mañana. A cierta velocidad no da tiempo para apreciar el ritmo de los procesos, pero sí para ver cosas que suceden casi simultáneamente en partes distintas del espacio: la chica que tira el hueso al perro, el barrendero que se suena la nariz, el kioskero que abre su negocio, el enamorado desengañado que abre el portal sin la compañía de su amada. Amanece en una ciudad gris y neblinosa donde miles de historias suceden a la vez sin darnos cuenta. La taza que cae, la mano que acarícia, el hombre que escribe. Amanece y otro año más que pasa y la vida que, después de todo, sigue siendo esto.

8 huellas dejadas:

Ale dijo...

Amanece involuntariamente y la vida nos lleva de la mano sin siquiera preguntar si nos gusta el paisaje.

Alfonso dijo...

Esto es así, Ale. O, al menos, eso parece... ;p

Jin dijo...

y además... ese todo no es más que un borrador..

Alfonso dijo...

un borrador que cumple su función con delicada lentitud. al menos.

Isabel dijo...

Uf, lo que ha dicho Ale me lo he planteado durante mucho tiempo..y aún todavía lo hago a veces. Y esa gran verdad me hacía -me hace cuando recaigo- infeliz...
El secreto estará en colarse, día a día, en ese rincón suavecito o luminoso de la madrugada...?

Alfonso dijo...

y sin embargo, todo paisaje, desde la montaña al desierto, desde la compañía hasta la soledad, esconden un amanecer digno de ser contemplado

karen quiñones dijo...

Había dejado de vagar por aquí, y no es que lo hubiera olvidado, pero sí recordé lo bonito que es leerte.

Alfonso dijo...

gracias por volver, karen... la verdad es que tengo este paraíso abandonaíto... el facebook no deja hierba sana... pero de vez en cuando vengo a darme un paseo entre los escombros.

siempre bienvenida (cuidado no te tropieces con los cascotes)

beso