25/07/11

La pasajera

Otras veces llega con los trenes,

que siempre vienen de otra parte,

ésa en la que el corazón,

cediendo a un gusto extraviado,

siempre desearía estar.

Llega y nos roza con su látigo de fuego

como para decirnos:

la vida es esto y no lo tuyo;

la vida es esto que llega con los trenes,

y se baja,

con sus pies pequeños como labios,

y te mira,

con sus ojos dulces como labios,

y te roza,

con sus labios crueles como labios,

y luego vuelve a subir,

majestuosa y un poco puta,

sabiendo, como sabe,

que tú,

perro fiel y sin billete,

la seguirás detrás.

7 huellas dejadas:

Anónimo dijo...

Sencillamente sublime, y estremecedor a la vez, mon amie!!

Un abrazo muy fuerte.

Mañana nos vemos!!

Jesús

Alfonso dijo...

hombre, Jesús!!!
nos vemos hoy

abrazo:)))

Isabel dijo...

Te echaba de menos...!
Besos

Alfonso dijo...

un beso Isabel. lo tengo esto no sólo en obras, sino abandonado del todo...

mgab. dijo...

eso me parecía a mi... a ver si trabajamos un poco, hombre, que no todo van a ser labios crueles y esquivos..

Alfonso dijo...

reclamaciones por la puerta del fondo... ;)

Lorenzo dijo...

Pos no la sigas. Un beso de vuelta de vacaciones.