Has venido, has llegado,
sin llamar a la puerta,
destrozándolo todo,
sin saber bien lo que buscabas.
Libros, discos, lámparas, jarrones
han volado por los aires.
¿Que estoy buscando? preguntabas,
y yo fingía ignorar la respuesta para eso.
De pronto, te has parado.
Han cesado los gritos.
Has sacado algo de tu bolso
que ha rasgado apenas la penumbra.
Tan sólo ha dolido un segundo.
Luego, ya serena,
te has subido de nuevo a tu montura
y te has marchado,
riendo a carcajadas.
Con algo rojo que latía entre tus manos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




4 huellas dejadas:
Ya estoy de vuelta de las vacaciones dispuesta a comenzar a crear. Veo que hay cosas nuevas por aquí.
Un beso grande.
Qué maravilla y qué desgarrador,a la vez, querido Alfonso!! Ha sido un placer, como siempre, reencontrarnos este verano. Se me han quedado tantas cosas en el tintero, tantas cosas que hubiese querido decirte, amigo mío.. A ver si me animo y te ecribo un correo. Te envío un abrazo muy, muy fuerte y todo mi cariño, que es mucho!! Jesús
Alfonso... me gusta!! eres... "muy cuidado" en todo. FELICIDADES!!
Un saludo
Publicar un comentario en la entrada